Cómo los aromas nos recuerdan la presencia de Dios
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A veces, solo necesitamos un aroma que nos lleve de vuelta: a casa, a la infancia, a la esperanza. Una de nuestras velas, "Nunca Solo", es más que un simple aroma a vainilla. Es un suave recordatorio de que Dios nunca nos abandona. Como dice Isaías 41:10: "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios". Ya sea que estés de viaje o sumido en preocupaciones, espero que esta fragancia perdure como un perfume; vayas donde vayas, se quedará contigo. Es más que solo vainilla; es un recordatorio del amor de Dios, un susurro de que nunca estás solo. Al abrir tu Biblia, que este aroma sea un recordatorio constante de que Dios camina contigo, dondequiera que estés.